miércoles, 27 de noviembre de 2024

"Enamórate de ti: El valor imprescindible de la autoestima", de Walter Riso

[…] “Atesorar demasiado te hace vivir como pobre y tener un entierro de rico”. [...]
[…] “La felicidad no es una estación a la cual hay que llegar, sino una manera de viajar”. Esa es la salud mental: viajar bien. [...]
[…] “Los fantasmas asustan más de lejos que de cerca”. [...]
[…] “Soy inteligente o bruto”. Esta forma de pensar es errónea, porque no hay nada absoluto ni rigurosamente extremo. [...]
[…] A la confianza y convicción de que es posible alcanzar los resultados esperados se les denomina autoeficacia. [...]
[…] A veces hay que despertar de los sueños, porque no se harán realidad, y esto no te hace ni mejor ni peor, sino más realista y aterrizado. [...]
[…] Amar es buscar el bien del otro y disfrutarlo, que su dolor nos duela y su alegría nos alegre, y con el amor propio ocurre algo similar: [...]
[…] aspecto físico ni siquiera es lo más importante de la atracción interpersonal pasadas una o dos horas. [...]
[…] Autoconcepto (qué piensas de ti mismo), »Autoimagen (qué tanto te agradas), »Autorrefuerzo (qué tanto te premias y te das gusto) y »Autoeficacia (qué tanta confianza tienes en ti mismo). [...]
[…] Concéntrate en los matices. [...]
[…] Cuando te enamoras, no lo haces “a medias” o solamente “un poco”: amas o no amas. Igual ocurre cuando el afecto va dirigido a tu persona. Te quieres o no te quieres, te aceptas o no aceptas. [...]
[…] Darte gusto es la conducta de autocudiado más elemental y necesaria. [...]
[…] Darte gusto es ser emocionalmente inteligente. [...]
[…] Desplázate en el sentido contrario al que marcan muchas convenciones, sin caer en el otro extremo. [...]
[…] Es verdad que no hace falta gritar a todo pulmón lo maravillosos que somos ni publicarlo en primera plana, pero reprimirlo, negarlo o contradecirlo termina por herirnos emocionalmente. [...]
[…] Escribe y anota los éxitos del pasado, y trata de que se mantengan activos y presentes, sin subestimarlos, sin decirte: “No fue nada”. [...]
[…] Escucha a las personas que piensan distinto de ti. [...]
[…] Estar con el freno de emergencia puesto las veinticuatro horas, tratando de ser prudente, adecuado, conveniente, medido y sensato, te llevarán al letargo afectivo y a la apatía absoluta por las cosas que podrían acercarte a una vida más plena. Perderás la capacidad de vibrar y de emocionarte, crearás una coraza y te acostumbrarás a lo rutinario: la diversión y la felicidad te parecerán molestas. [...]
[…] Hay cosas que no están hechas para pensar, sino para vibrar con ellas (insisto: si no es dañino ni para ti ni para nadie). [...]
[…] Hay que envejecer, no hay salida. No hay que ser budista para entenderlo y aceptarlo; el asunto es hacerlo con elegancia y dignidad. [...]
[…] Haz una lista de todo lo psicológico y físico que te gusta de ti y pégala por tu casa, en el automóvil, en la oficina. [...]
[…] Hermann Hesse: “Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible”. [...]
[…] la autoestima no posee suficiente fuerza, viviremos mal, seremos infelices y ansiosos. [...]
[…] La belleza es una actitud: si te sientes lindo o linda, lo eres, y eso transmitirás a los demás, pero si aceptas pasivamente el modelo de belleza que te imponen desde fuera, terminarás pensando que eres horrible. [...]
[…] la capacidad genuina de reconocer, sin vergüenza ni temor, las fortalezas y virtudes que poseemos, [...]
[…] La humildad es ser consciente de la propia insuficiencia, pero de ninguna manera implica ser ignorante de la valía personal. [...]
[…] la idea de que debo destacarme en casi todo lo que hago, que debo ser el mejor a toda costa y que no debo equivocarme, son imperativos que llegan a convertirse en un verdadero martirio. [...]
[…] La vida está compuesta de tonalidades más que de blancos y negros. [...]
[…] las personas muy estrictas consigo mismas se colocan una camisa de fuerza para no desquiciarse y el resultado suele ser el desajuste psicológico. [...]
[…] Lo que debes entender es que los errores no te hacen mejor ni peor, simplemente te curten, [...]
[…] Los seres humanos, al igual que los animales, aprendemos por ensayo-error, así algunas personas crean que el aprendizaje humano debe ser por “ensayo-éxito” (esto es mentira y posiblemente producto de una mente narcisista). [...]
[…] mientras puedas evitar el sufrimiento inútil e innecesario, te estarás respetando a ti mismo. [...]
[…] Muchos de mis pacientes se sienten culpables cuando logro convencerlos de que se sienten bajo un árbol sin hacer nada en concreto, más que admirar la naturaleza y jugar con la hierba. [...]
[…] nadie aprende por ensayo-éxito, sino por ensayo-error. [...]
[…] No dejes que el miedo y la inseguridad decidan por ti: si no hay retos, la resignación estará manejando tu vida. [...]
[…] No temas revisar, cambiar o modificar tus metas, si ellas son fuente de sufrimiento ¿De qué otro modo podrías acercarte a la felicidad? [...]
[…] No tengas miedo, autoelogiarte de manera justa y merecida no te convertirá en un narcisista insoportable; simplemente hará de ti una persona más fuerte y más segura: contribuirá a que funciones mejor contigo mismo. [...]
[…] No todo necesita explicación racional, así como no todo debe ser tomado con sentimentalismo de telenovela. [...]
[…] problema es que si intentas “explicarte” y comprender permanentemente los sentimientos, los obstruyes irremediablemente. [...]
[…] Puedes sentir lo que se te dé la gana, si no violas los derechos de las otras personas, si no te hace daño y si eso te hace feliz, [...]
[…] puedo felicitarme por lo que quiera, ya que cada uno fija sus estándares. [...]
[…] que tu autocontrol te permita un desliz o que tu presupuesto se salga de vez en cuando de lo previsto. [...]
[…] Quererse a sí mismo, enamorarse de su propio ser, es una tarea ardua. [...]
[…] Quererse a uno mismo es considerarse digno de lo mejor, fortalecer el autorrespeto y darse la oportunidad de ser feliz por el solo hecho y sin más razón que la de estar vivo. [...]
[…] Revisa tus metas y las posibilidades reales de alcanzarlas. [...]
[…] Sal un día a caminar con la sencilla idea de escuchar los ruidos que te ofrece el lugar que habitas. [...]
[…] Ser flexible y revisarse a uno mismo es, sin lugar a dudas, una virtud de los individuos emocional y racionalmente inteligentes. [...]
[…] Si crees que no eres capaz y te tienes lástima, concédete la oportunidad de demostrarte a ti mismo lo que puedes hacer. [...]
[…] si eres inflexible y rígido con el mundo y las personas, terminarás siéndolo contigo mismo. [...]
[…] Si eres normativo, perfeccionista e intolerante, no sabrás qué hacer con la vida, porque ella no es así. El resultado será que la mayoría de los eventos cotidianos te producirán estrés, ya que no son como a ti te gustaría que fueran. Esta forma de estrés tiene un nombre: “Baja tolerancia a la frustración”. [...]
[…] si tienes fe en algo o alguien, que sea un motor y una fuente de convicción de que eres capaz de funcionar por el mundo [...]
[…] si tus metas son inalcanzables, vivirás frustrado y amargado. Nadie te soportará [...]
[…] Sin vanidad ni egolatría, deja que tus virtudes sigan su curso: no las disimules, disfrútalas, sácales el jugo, llévalas a cabo con pasión, así se noten. ¿Cómo recompensarte a ti mismo si ocultas tus valores? [...]
[…] sólo te concentras en tus errores, no verás tus logros. [...]
[…] Ten el valor de equivocarte. HEGEL [...]
[…] Todos sufrimos un poco de lo que se conoce como el síndrome de Diógenes y guardamos cosas inútiles o absurdas [...]
[…] Trata de no ser perfeccionista. [...]
[…] una cosa es la autocrítica constructiva y otra la autocrítica despiadada que nos golpea y nos hunde. [...]
[…] Uno de los trucos de la vida consiste, más que en tener buenas cartas, en jugar bien las que uno tiene. JOSH BILLINGS [...]

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